Archive for the ‘Opinión’ Category

Yo no soy el mejor fotógrafo de bodas del mundo, ni lo pretendo, pero soy capaz de dar algunos consejos si quieres conseguir ese difícil objetivo.

Si quieres ser el mejor fotógrafo de bodas del mundo no tienes más que intentarlo.

Pero antes deberás, seguramente, replantearte algunos conceptos, algunas formas de trabajar y todas aquellas prioridades a la hora de tomar fotos que hasta ahora tenías.

El mejor fotógrafo de bodas del mundo no tiene por qué tener conciencia de ello. El mejor fotógrafo de bodas del mundo se dedica única y exclusivamente a lo que más le gusta, hacer fotos.

Cada uno de nosotros sabe que capturar la esencia de una ceremonía para la que nos han contratado es tremendamente complicado. Pero hay que ser fuertes, optar por un enfoque diferente, disfrutar con lo que hacemos. Porque la fotografía de bodas no es un campo en el que un fotógrafo cualquiera pueda despuntar, si no es siendo uno mismo, tratando con todo el cariño que se merecen a nuestros clientes, recordando que seguramente un verdadero profesional no es quien más fotos hace, sino quien las hace con más creatividad, quien pone todo su empeño en captar hasta el más mínimo detalle, quien disfruta con ello.

Además de un buen material y una buena cámara para tomar las fotos, para llegar a ser el mejor fotógrafo de bodas del mundo, uno tiene que tener talento, pero sobre todo, saber explotarlo.

La mayoría de nosotros estamos involucrados en numerosos proyectos, pero mi recomendación es que, a la hora de trabajar en un determinado enlace matrimonial, nuestra atención sea única y exclusiva para este trabajo.

Para ser el mejor fotógrafo de bodas del mundo uno debe saber ganarse a los novios que han confiado en nosotros. Hay que llegarlos a conocer tanto, que sepamos en todo momento si nuestro trabajo está siendo de su agrado. Eso evitará disgustos posteriores, y refrendará nuestro papel como asesor profesional de la imagen que quedará plasmada en papel o en diversos soportes digitales de su ‘beautifur day’.

Además, debe quedar claro que no cualquiera puede ser, ni llamarse, fotógrafo de bodas.

Ese mejor fotógrafo de bodas del mundo que queremos ser, sabrá en cada momento diferenciar (y aceptar) a aquellos que  invaden en ciertos momentos nuestro campo de acción. Queda terminantemente prohibido competir con ellos, porque nosotros somos profesionales de este trabajo, aceptamos sugerencias pero siempre impondremos nuestro punto de vista, porque sabemos hacerlo, porque queremos hacerlo, porque nadie lo hace mejor que nosotros.

Tenemos que recordar que hoy día las parejas que se van a casar tienen miles de opciones a la hora de contratar a un fotógrafo…, pero, ¿debemos ser nosotros la única válida? Mi opinión es que no.

Yo creo que nosotros debemos, sencillamente, estar ahí como la mejor opción de todas. Así nos terminaremos consolidando y sólo así estaremos más cerca de nuestro objetivo de ser algún día el mejor fotógrafo de bodas del mundo, o al menos de España ya que os adelanto que en breve anunciaremos las bases del primer concurso de Unionwep donde conoceremos a el fotógrafo del año.

Ahora quiero recordar a todos los miembros de Unionwep que este blog esta abierto a comentarios, articulos y opiniones que particularmente cada uno quiera compartir, no me cansare de decir que este joven colectivo esta creciendo en calidad y compañerismo, gracias a todos.

Andres Parro

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Quiero tratar varios temas e hilarlos, pues tienen una trama que se entreteje y que debe ser analizada a fondo. Uno de ellos es la posición de algunas asociaciones, junto con el gobierno, de perseguir ahora a los fotógrafos de bodas que no están dados de alta como profesionales. Algo delicado.

Entramos en una época en que la tecnología se democratiza, permitiendo a cualquiera comprar una cámara que un profesional no habría soñado cinco años atrás. Todos tenemos amigos, primos, hermanas, vecinas que se han comprado una cámara réflex con la que se puede trabajar muy bien. Algunas de estas personas han desarrollado su creatividad y han aprendido a controlar su equipo, de forma autodidacta innata y/o aprendiendo por internet, donde es fácil hallar instrucción.

¿Qué separa al Amateur del profesional? En realidad Amateur significa “amante” y sé que muchos Amateur aman más la fotografía que muchos profesionales. Ser entonces “profesional” no debería ser sólo ganar dinero de hacer fotos, sino antes que nada “amar tu trabajo”. Dicho esto debemos reconocer que muchos fotógrafos de boda sólo hacen esto por dinero y eso conlleva que la calidad de sus trabajos deja mucho que desear en la mayoría de los casos.

El profesional del que hablamos no se va a gastar un duro en renovar su equipo, porque desea ser productivo, no realizar un trabajo de calidad superior. Esto provoca que algunos “profesionales” se sorprenda y sientan insultados porque algunos invitados portan cámaras y lentes más “profesionales” y avanzados que ellos mismos. Eso todos sabemos que no significa que hagan un mejor trabajo, pero… a veces sucede.

Muchas parejas no están dispuestas a pagar a un “profesional” un dinero siendo conscientes que su primo o amiga les puede ofrecer la misma calidad. Es más, las fotos no sólo les saldrán gratis, sino que no serán las típicas de pose, porque esa persona está vinculada a la pareja y logrará más naturalidad. Esto es una realidad innegable y es también muy razonable.

Ahora yo esgrimo que es el turno de que los “profesionales” de verdad demuestren que tienen algo que no poseen el 99% de las primas y amigos fotógrafos amateur. Se trata del arte, de la capacidad de crear verdaderas imágenes artísticas. Con mayor o menor técnica, pero imágenes que hablen por sí solas. Debemos mostrar que darnos esa responsabilidad es algo que sabemos llevar y que merece la pena pagar porque nuestras imágenes no las puede lograr ningún amateur.

Ser fotógrafo de boda es muy complicado. Cualquier amateur que lo haya intentado lo sabe; y también lo sabemos los que comenzamos hace apenas unos años de amateur pero decidimos profundizar. Ser fotógrafo es algo más que llevar una cámara; ser profesional es mucho más que ganar dinero de tus fotos.

En mis seminarios he visto mucha gente que son aficionados con la firme intención de vivir de esto, pero no por dinero, sino porque aman este trabajo y yo he tratado en los días intensos que pasan a mi lado el transmitirles lo mágico y sencillo que puede llegar a ser. Comparto mi filosofía, mi pasión, y veo en la gente esa ilusión; es algo real. Alentémoslo, no lo trunquemos, por favor. Hay trabajo para todos y ahora necesitamos estar unidos, dejar clara nuestra posición.

Es fácil que nos ataquen diciendo que no hay diferencia entre las fotos de un profesional y las de un aficionado, que muchas veces incluso son mejores las de los amateur. Es cierto, es algo que no puedo discutir. Entonces antes de que esto suceda, antes de que seamos denigrados con razón, enarbolemos nuestro estandarte de pasión y arte, nuestra insignia de amor por nuestro trabajo, un trabajo realmente diferente, logrado, depurado, sensible y emocionante.

Somos los culpables de esta situación y por lo tanto sólo nosotros podemos cambiar las cosas. No debemos esperar. Yo mismo me comprometo a superarme cada día, a que mis fotos de ahora no tengan nada que ver con las que haga el año próximo. Así será, y lo sé con certeza… ¿saben por qué? Porque amo mi trabajo. Ánimo compañeros, demostremos de lo que somos capaces.

Fran Russo

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Interesante iniciativa lanzada por la asociación e Fotógrafos Profesionales de la Región de Murcia (AFPMUR), aquí os dejo la noticia completa.

Multarán a fotógrafos no profesionales en los bautizos, comuniones y bodas.

Trabajo combatirá el intrusismo y fraude y exigirá a los ‘ilegales’ el boletín de cotización a la Seguridad Social.

M. M. G. La Asociación de Fotógrafos Profesionales de la Región de Murcia (AFPMUR) ha llegado a un acuerdo de colaboración con la dirección territorial de Inspección de Trabajo y Seguridad Social para perseguir a los fotógrafos no acreditados como profesionales en bautizos, comuniones, bodas y eventos similares. Una de las principales quejas de AFPMUR es la aparición de aficionados ocupando el puesto de los fotógrafos profesionales, una situación que cambiará tras la reunión de miembros de la asociación con María del Carmen Lorite, inspectora de Trabajo y Seguridad Social. Las dos instituciones han creado un Comisariado de Asuntos Legales, cuya función será combatir el intrusismo y el fraude a Hacienda y a la Seguridad Social.

AFPMUR pretende acabar con la economía sumergida y el dinero negro que mueve la actividad de personas ilegales. La asociación denuncia la competencia desleal que existe al verse obligados a pugnar por un empleo con personas que no pagan impuestos ni cotizan a la Seguridad Social.

El actual acuerdo, que completa el ya alcanzado en el año 2000, es que se intensificarán las inspecciones en juzgados, parroquias, ayuntamientos y estudios fotográficos los fines de semana. También se investigarán las páginas web de personas que ofrecen sus servicios de manera no regulada. A raíz de la resolución, los profesionales de la fotografía y el video deben ir identificados con el carné de la Asociación, el recibo pagado del Importe de Actividades Económicas o el boletín de cotización de la Seguridad Social. No cumplir estos requisitos reportará sanciones económicas para los ilegales.

Extraido de La Opinión de Murcia

¿Que opinan ustedes?

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Aprender a fotografiar

Febrero 16, 2010

Un fotógrafo debería aprender a fotografiar antes de aprender a manejar la cámara. La luz, la composición y el momento en fotoperiodismo son absolutos pilares esenciales previos al disparo. Todo ello se realiza en la mente y, por tanto, un fotógrafo que no está familiarizado con tal forma de actuar será incapaz de obtener fotografías de un alto impacto visual.

De manera adicional, esta profesión posee una carga vocacional elevadísima. No solamente hace falta saber identificar visualmente las condiciones idóneas para tomar una imagen, sino que su elaboración previa debe de surgir espontáneamente de manera natural. He ahí la diferencia entre el que se esfuerza por obtener mejores resultados y aquel cuyo progreso surge como una consecuencia natural a su arrolladora capacidad creadora.

©Daniel Colleman

La mayoría de los fotógrafos no poseen un buen conocimiento de luz natural. Su impaciencia e inseguridad les hacen tener el flash siempre muy presente en su dinámica creativa, y no entienden que en la mayoría de las situaciones, el flash sólo distorsiona el ambiente de por sí encantador. ¿Por qué modificar así pues artificialmente un entorno que de por sí es bello? ¿Por qué no capturar el día en su integridad tal y como ocurrió, con su iluminación natural, con sus colores y su indispensable juego de sombras, luces y color? ¿Por qué no dedicarnos a hacer fotografía en vez de tomar fotos?

Cuando conmigo trabaja un fotógrafo y le pido que en mis reportajes no use flash automáticamente queda aterrado. Le obligo a realizar todo un reportaje con una única lente en focal fija. Le prohíbo hacer uso del zoom, de la luz artificial. Le fuerzo a realizar sus fotografías mentalmente. El resultado es catastrófico. El día transcurre a una velocidad tal que es incapaz de reaccionar cuando lo necesita. Fotografías borrosas, trepidadas, puntos fuera de foco, temperaturas de color mezcladas, proyecciones de sombras sobre los rostros aterradoras, composiciones mal estructuradas… ¿Cómo es posible pues que yo, con una única lente en focal fija, recorra tranquilo los instantes de ese día, me mimetice con la gente, me de tiempo a pensar en cada situación y los resultados sean muy satisfactorios? La diferencia estriba en la forma de fotografiar. Por regla general, él acaba con varias tarjetas de memoria llenas de fotografías en su mayoría inservibles y yo, realizo todo el reportaje con menos de 8Gb utilizados, lo que suele englobar unas 300 fotografías en su totalidad, de las cuales un 90% son aprovechables.

©Daniel Colleman

Fotógrafos del panorama internacional especializados en documentar situaciones extremas de guerra, como por ejemplo el gran James Natchwey, no pueden hacer uso del flash en momentos de crisis pues distorsiona enormemente el momento a relatar. El flash provoca una fuerte distracción en su testimonio documental y corrompe el contenido de la fotografía. Fotógrafos como Henri Cartier Bresson desconocían por propia voluntad una fotografía documental basada en el uso de la luz artificial y pese a ello, compusieron las mejores instantáneas del siglo XX. La labor creadora precede a la narración. Una fotografía debe relatar el momento inmediatamente pasado, el presente y el inmediatamente posterior. Su composición debe ser tal que seleccione el contenido narrativo del que carece de interés, debe de ser armónica. Su color, debe estar en consonancia íntegra con el momento y  por supuesto, debe seguir ciertos patrones de equilibrio.

Está claro así pues que no todos los momentos son aprovechables y no todas las circunstancias son aprovechables desde donde nos encontramos situados. Debemos de realizar un diagnóstico previo del entorno y de la luz para entender qué tipo de composiciones y encuadres dotan de validez a la luz natural. La mezcla de tonalidades, la mezcla de temperaturas de color, la mezcla de exposición entre el sujeto y el fondo, son sólo algunos de los conceptos a tener en cuenta antes de buscar composiciones interesantes. Así, la luz natural no resultará igual de útil dependiendo de las paredes de la estancia, de su material,  dependiendo de su mezcla con otras temperaturas de color y del contraste entre el sujeto y el resto de la composición… Sabiendo esto podemos optar pues por encuadres más cerrados, encuadres abiertos, posiciones corporales que faciliten la iluminación del rostro…

Muchos fotógrafos me hablan del blanco y negro. Cómo entender que una fotografía que no es buena en luz y tonalidad previamente en color, no  puede ser una buena fotografía en blanco y negro. Muchas veces, el color es un elemento distractor de la esencia del contenido narrativo. Así pues, éste debe de ser eliminado de la fotografía pues no aporta nada. Sin embargo, la fotografía debe de quedar perfectamente equilibrada en color. La labor documental implica una labor narrativa y por tanto, un reflejo de lo que ocurrió en realidad. Por qué distorsionar así los colores, variar la forma de la luz, su esponjosidad, sus sombras… Cuando tendemos a modificar esto es porque la fotografía no está conseguida. La neutralidad de tonos debe ser eficiente, la exposición debe de cuidar su histograma, la luz debe de modelar los objetos.

En definitiva, un fotógrafo periodístico debe de gozar con el proceso creativo, debe de ser un buen narrador, un buen entendedor de la luz y después, dominar la técnica mecánica.

Daniel Colleman

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El negocio de la fotografía es mucho más complejo de lo que pareciera a simple vista, pero puede ser sencillo si lo planteamos de forma diferente, si tenemos claros unos objetivos y llegamos a ellos de forma estudiada. Es lo que llamamos Marketing, o el estudio de cómo vender nuestro producto. Hablaré acerca de la fotografía de boda, que es lo que nos interesa aquí, pero es algo extensible al sector que queramos.
He tratado de ayudar a algunos compañeros que estaban pasando malos momentos o que no sabían por qué no tenían éxito, y los resultados fueron tan buenos que incluso acabaron sorprendiéndome a mí mismo. Es por ello que desde hace mucho tiempo escribo estos artículos e imparto ahora seminarios, para compartir mi experiencia y, en la medida de lo posible, ser útil a los demás. Cualquier duda no tengan problema en contactar.

En el mundo de los negocios hay leyes, pero también hay trucos basados en la experiencia y en cómo fluctúan esas leyes y a quienes les afectan. Una de las primeras leyes es que debemos creer en lo que hacemos y ser francos para transmitirle esa seguridad al cliente. Si no es así el negocio puede funcionar un tiempo, pero tarde o temprano caerá y, sobre todo, no nos dará felicidad y a la larga será negativo.

Todos sabemos de gente capaz de vender muy bien un producto malo. La sociedad está invadida por este tipo de mercado. Pero también todos sabemos que el cliente que buscamos, el que es económicamente viable, siempre busca calidad porque sabe que lo barato sale caro. Es por ello que quiero insistir en que es más fácil crear un buen producto que se venda solo que tener el arte de vender algo que sabemos no es bueno.

Fran Russo - Fotografía de boda

Enfocaré el modelo unipersonal, porque es el más satisfactorio emocionalmente y el mejor retribuido económicamente si se sabe hacer bien (incluso más que una franquicia o un modelo piramidal de empleados y con muchísimas menos complicaciones). Esto es algo complejo de explicar en un artículo y necesitaría horas y horas de exposición. Dejemos eso para los seminarios en los que se pueda profundizar y centrémonos en algunos conceptos básicos que puedan ser útiles.

Un análisis superficial del mercado nos mostrará que éste se divide entre los clientes que buscan precio y los que buscan calidad. Los primeros no nos interesan pues no son rentables (no hace falta explicar aquí que pretender comprar un Jaguar por el precio de un Seat es problemático). Los segundos se subdividen a su vez en los que saben distinguir quien puede darles esa calidad y los que “confían” en que les darán esa calidad.

En este tramo sé que algunos de vosotros pensáis que no existe esta última división, sin embargo es real y en conocerla radica parte del éxito de nuestro negocio. Debemos enfocar un producto concreto para un cliente concreto. Cuando más nos especialicemos mejor, siempre que ese cliente final tenga un alto potencial financiero. El cliente que “confía” en que le demos esa alta calidad que demanda es el que se deja llevar o aconsejar por el marketing, pero en realidad no sabe distinguir entre un producto bueno y uno superior. No es un cliente tan problemático como el que busca que le regalen las cosas, pero nos dará a veces dolores de cabeza si no confía plenamente en nosotros y no sabemos hacerle entender nuestro método de trabajo.

Este tipo de clientes se nos mezclarán con los que sí saben lo que quieren y saben diferenciar bien quien es la persona que puede darles ese producto. Y hablo de personas porque ese cliente no contrataría a una empresa, sino a un profesional, pues busca a un artista, a alguien a quien mirar a los ojos sabiendo que él en persona acudirá a su boda y que él es el responsable final de la calidad. También sabe que seremos los beneficiados directos con su pago y que eso nos motiva más que si trabajamos para alguien que ganará más que nosotros con su
reportaje.

Este cliente es una inversión segura que de por vida nos mandará a su vez clientes tan potenciales como él. Este cliente confiará plenamente en nuestra sensibilidad, creatividad y profesionalidad (algo que no puede hacer con una empresa pues hablamos de emociones personales) porque precisamente busca a una persona física con sus mismas inquietudes, que sepa contagiarse de su emoción.

Por eso recomiendo este modelo y les aseguro que es el mejor. No tengo aquí tiempo ni espacio para contarles también los beneficios emocionales que además tiene este tipo de clientes. Sólo decir que muchos acaban siendo amigos míos. Si uno se implica en la propia emoción de la pareja en su boda no pueden imaginar lo que se dispara la inspiración, la ilusión… dando lugar a una fuente de infinita creatividad.


Es ahí donde quiero llegar, para puntualizar la importancia de este modelo y cómo es el que mejor se adecua a llegar al cliente más fiel, rentable y potencial. El profesional que llega a este nivel tiene pocas bodas pero muy bien pagadas. Tiene clientes muy satisfechos que comparten con todo el mundo su exquisita y acertada elección. Este cliente hablará del profesional en otros términos que el que busca precio (que seguramente ni nos mentará). Nos venderá y es la mejor inversión publicitaria que podamos hacer. De hecho muchos profesionales sólo son conocidos por el boca a boca y ni siquiera tienen web ni la necesitan.

Como creo haber demostrado un análisis concienzudo nos facilita las cosas y nos deja claro el camino para llegar al cliente final que nos interesa. Otra cosa es cómo llegar a este mercado, quitándonos de en medio a estos primeros problemáticos y no deseables clientes. Para eso hay múltiples caminos y estrategias, pero demasiado extensas para hablarlas aquí y mejor en talleres o seminarios. Espero haberles podido ayudar. Un cordial saludo.

Por Fran Russo. Imágenes de Andrés Parro y del mismo autor.

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Las parejas de novios que buscan a un fotógrafo para el día de su boda, buscan ante todo a alguien capaz de inmortalizar en imágenes cada instante, cada movimiento, cada gesto, cada recuerdo que produzca el que será posiblemente el día más importante de sus vidas. Resulta curioso, pero la mayoría de fotógrafos normalmente se olvidan de que deben sentir eso mismo para conseguir la comunión perfecta con sus clientes.

©DENIS CHERIN

Pero no resulta sencillo. Entre los profesionales hay opiniones variadas. Algunos de ellos creen que lo primordial es captar las cosas como suceden, disparar constantemente y hacia cualquier punto de interés, sin moderación ni premeditación.

El reto de los fotógrafos de boda modernos debe consistir en inmortalizar cada instante de la ceremonia, pero sin dejar de ser creativos.

Debemos olvidarnos en un primer momento del negocio y sus cifras, y centrarnos en la creatividad a la hora de realizar fotos de boda.

©Jon Rodriguez

Más allá del número y formato de las imágenes, del calendario que fijemos con los novios, de los costes del trabajo o del diseño del álbum de fotos final, desde UnionWep apostamos por volcar en cada fotograma, en cada enfoque, en cada disparo, todo lo que llevamos dentro, y dejar volar nuestra imaginación y creatividad para conseguir un resultado provechoso y satisfactorio tanto para los novios como para nosotros mismos.

Espontaneidad

Además, la mayoría de profesionales involucrados en este proyecto son conscientes de que la fotografía de boda en los últimos años tiene varias claves muy significativas. La primera es la espontaneidad, algo difícil de conseguir y planear, y que suele ir acompañado por la libertad a la hora de realizar nuestro trabajo.

©AB IMAGTGE

De hecho, el fotógrafo de bodas es algo más que alguien que estará presente en todo momento junto a los novios, los padrinos, en la ceremonia, en la fiesta posterior al enlace…. Es cierto que todo el mundo lo reconocerá como fotógrafo, pero él debe realizar su trabajo habiéndose ganado la confianza de los novios y todos los que participarán en la ceremonia.

Esto, además de quitar una presión importante a los protagonistas, hará que todo el mundo se sorprenda cuando revise el material fotográfico realizado, porque recordará momentos que había olvidado o simplemente no había visto aquel día tan especial para ellos, porque contará sus vivencias reforzadas por las imágenes, porque sabrá que hemos sido capaces de captar la esencia del enlace.

Es tal la importancia de hacer que los novios e invitados no se sientan obligados a estar pendientes del fotógrafo, como diferenciar entre una fotografía de boda y una de estilo.

Se debe buscar lo natural, no forzar lo artificial, la pose.

Esta teoría de anteponer la creatividad y originalidad (todos ellos sinónimos a espontaneidad), se impone en el sector. Sin embargo, a veces los novios no se fían del profesional que han contratado. Nuestro trabajo también es ese. Debemos convencerles de que no quedarán mejor las fotos si todo está bajo control y pactado; debemos hacerles ver que no estamos vendiendo un producto, sino una promesa o un sueño, y que como tales, las fotos deben fluir libremente.

Nosotros debemos ser capaces de contar una historia, la historia de una boda.

Ahí está nuestro reto.

Andrés Parro

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Momentos de boda.

Diciembre 3, 2009
¿Qué es un momento de boda?, o para explicarme mejor, ¿qué no es un momento de boda? No es una foto de los anillos, ni del ramo de la novia, ni de una copa de champán; estos son más bien detalles. Un momento es algo que pasa en milésimas de segundos y que el fotógrafo es capaz de captar, está en ese justo momento preparado, preparado no quiere decir que esta allí con la cámara en la mano, quiere decir que lleva un buen rato esperando ese momento arrodillado, escondido tras un pilar o agachado tras la mesa.

El verdadero fotógrafo estilo fotoperiodista espera este momento y sabe que va a llegar, es paciente, lo predice, sabe que está en el lugar correcto y la cámara con los parámetros adecuados y en ese momento… ¡chas!, se caza un momento boda; una lagrima,un gesto, un abrazo, un beso, un guiño. Es lo que hace a un fotógrafo original de boda, y los miembros de Unionwep son conscientes de ello.

©Attitude

©JOSE ANGEL SWENEY

©Luz de Boda

©Fran Russo

El fotógrafo de boda puede tener la cámara más cara del mundo, dos ayudantes y un importante equipo técnico guardado en el coche, pero si no tiene las cualidades que anteriormente nombré no tendrá fotos momentos de boda, no sirve ver el momento y coger la cámara, ya paso, un minuto, dos, cinco, siete; hay que esperarlo, llega.
Tampoco vale forzar el momento, búscalo, seguro que llega.
Andrés Parro
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El “Ego”, los Euros y la buena praxis es el título del nuevo artículo que nos publican en la Revista Foto DNG escrito por nuestro compañero Pablo Costa donde repara el estado del mercadeo fotográfico nupcial, y todo ello por magnificas fotos de varios miembros de UnionWep. Comienza en la página 82. Gracias.

Andrés Parro
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Por si fuera poco el chaparrón político, la crisis y las pésimas expectativas económicas de la economía Española, los fotógrafos además de soportar como cualquier ciudadano estas tempestades ya podemos también despedirnos de la distracción para algunos y punto de encuentro y tecnológico para otros donde uno se podía poner al corriente de algunas de las novedades del mercado o incluso cerrar algún trato ventajoso, el Sonimag nos ha mostrado el lado mas agonizante de los últimos años, con tan solo un pabellón en la feria de Barcelona, con gravísimas ausencias tales como Canon, Kodak, Apple, Sony, etc.

Donde casi la mitad del espacio ha sido ocupado por exposiciones y por tiendas de golosinas a granel, sofás de masaje, viajes, seguros de hogar, etc., es lo que podría considerarse un insulto a los profesionales que han viajado de otras ciudades, perdiendo su tiempo y su dinero tan valioso en estos tiempos, todo para ser burlado por una organización que podía haber optado por opciones mas dignas. ¡Señor director de Sonimag, los sofás y las chucherías a granel no es de nuestro interés en esta feria, si los grandes no tienen dinero para venir, subvencióneles el espacio, si ellos no están no hay feria!

En cuanto a los premios Lux, tengo que volver a quejarme un año más y este año más que nunca, ya que siempre he pensado que ganar un Lux ha de significar algo más que tener una estatuilla en la estantería, lo que una gana es prestigio y cada vez más los premios caen mas bajo, con una NULA incidencia en la prensa y una organización DECADENTE.

En la web de la asociación dice claramente que se han batido récords de participación, eso quiere decir que han recaudado más dinero que nunca no? Pues bien, uno va a la entrega de estos premios no solo para ver como suben al escenario todos los fundadores de la AFP, y los premiados, también se espera poder tener un rato de Networking con los compañeros del sector como hacían en años anteriores con la fiesta de “After lux”, no es la barra libre lo que uno añora, si no esas horas de charla con los compañeros y donde seguro que salieron mas de un buen intercambio de tarjetas, a cambio nos han organizado una cena en el centro de la ciudad a 30€ por cabeza. Si otros años había dinero… ¿que pasó con este buen año de súper participación a 50€ la foto los no asociados?

Uno de los buenos momentos del certamen, y que he sacado buenas vibraciones, ha sido conocer al responsable de esta idea de Union Wep; que estoy seguro que tiene un proyecto que con la ayuda y participación de todos vamos a tener el mejor de los concursos de fotografía profesional de bodas al que podamos participar y que ya se están estableciendo las bases y que pronto se presentara, para ello es imprescindible en estos momentos que estén los mejores fotógrafos del sector y que empujen la iniciativa.

Gracias una vez más por aguantar mis parrafadas.

Pablo Costa

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Algo esta cambiando

Junio 24, 2009
Es evidente de que estamos en crisis y que la cosa no esta fácil para los profesionales de la fotografía, sea del ramo que sea.

Cada vez me encuentro con mas tiendas de fotografía que cierran con décadas de años abiertas y con un nombre creado en la ciudad en la que trabaja y esto no solo ocurre en la periferia en la que vivo si no en toda España.

Este es un motivo mas que pone en evidencia de que algo esta cambiando, hablo con muchos colegas que les va de maravilla a pesar de la crisis y en contra con otros que no pueden decir lo mismo, ¿dónde esta el secreto?

Pues no lo hay, es algo ya conocido y tan sencillo como “renovarse o morir” el cliente es mas exigente que nunca y quiere verdaderos profesionales de la fotografía nupcial, exigen algo diferente, exclusividad en su boda, seriedad y calidad. Lo barato funciona pero a la larga se paga y en momentos como estos que estamos pasando solo los mejores sobreviven y me atrevo a decir que ningún miembro de Unionwep tendrá que poner un cartel de “SE ALQUILA” en la puerta de su local.

Andrés Parro

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