Yo no soy el mejor fotógrafo de bodas del mundo, ni lo pretendo, pero soy capaz de dar algunos consejos si quieres conseguir ese difícil objetivo.
Si quieres ser el mejor fotógrafo de bodas del mundo no tienes más que intentarlo.
Pero antes deberás, seguramente, replantearte algunos conceptos, algunas formas de trabajar y todas aquellas prioridades a la hora de tomar fotos que hasta ahora tenías.
El mejor fotógrafo de bodas del mundo no tiene por qué tener conciencia de ello. El mejor fotógrafo de bodas del mundo se dedica única y exclusivamente a lo que más le gusta, hacer fotos.
Cada uno de nosotros sabe que capturar la esencia de una ceremonía para la que nos han contratado es tremendamente complicado. Pero hay que ser fuertes, optar por un enfoque diferente, disfrutar con lo que hacemos. Porque la fotografía de bodas no es un campo en el que un fotógrafo cualquiera pueda despuntar, si no es siendo uno mismo, tratando con todo el cariño que se merecen a nuestros clientes, recordando que seguramente un verdadero profesional no es quien más fotos hace, sino quien las hace con más creatividad, quien pone todo su empeño en captar hasta el más mínimo detalle, quien disfruta con ello.
Además de un buen material y una buena cámara para tomar las fotos, para llegar a ser el mejor fotógrafo de bodas del mundo, uno tiene que tener talento, pero sobre todo, saber explotarlo.
La mayoría de nosotros estamos involucrados en numerosos proyectos, pero mi recomendación es que, a la hora de trabajar en un determinado enlace matrimonial, nuestra atención sea única y exclusiva para este trabajo.
Para ser el mejor fotógrafo de bodas del mundo uno debe saber ganarse a los novios que han confiado en nosotros. Hay que llegarlos a conocer tanto, que sepamos en todo momento si nuestro trabajo está siendo de su agrado. Eso evitará disgustos posteriores, y refrendará nuestro papel como asesor profesional de la imagen que quedará plasmada en papel o en diversos soportes digitales de su ‘beautifur day’.
Además, debe quedar claro que no cualquiera puede ser, ni llamarse, fotógrafo de bodas.
Ese mejor fotógrafo de bodas del mundo que queremos ser, sabrá en cada momento diferenciar (y aceptar) a aquellos que invaden en ciertos momentos nuestro campo de acción. Queda terminantemente prohibido competir con ellos, porque nosotros somos profesionales de este trabajo, aceptamos sugerencias pero siempre impondremos nuestro punto de vista, porque sabemos hacerlo, porque queremos hacerlo, porque nadie lo hace mejor que nosotros.
Tenemos que recordar que hoy día las parejas que se van a casar tienen miles de opciones a la hora de contratar a un fotógrafo…, pero, ¿debemos ser nosotros la única válida? Mi opinión es que no.
Yo creo que nosotros debemos, sencillamente, estar ahí como la mejor opción de todas. Así nos terminaremos consolidando y sólo así estaremos más cerca de nuestro objetivo de ser algún día el mejor fotógrafo de bodas del mundo, o al menos de España ya que os adelanto que en breve anunciaremos las bases del primer concurso de Unionwep donde conoceremos a el fotógrafo del año.
Ahora quiero recordar a todos los miembros de Unionwep que este blog esta abierto a comentarios, articulos y opiniones que particularmente cada uno quiera compartir, no me cansare de decir que este joven colectivo esta creciendo en calidad y compañerismo, gracias a todos.




El profesional del que hablamos no se va a gastar un duro en renovar su equipo, porque desea ser productivo, no realizar un trabajo de calidad superior. Esto provoca que algunos “profesionales” se sorprenda y sientan insultados porque algunos invitados portan cámaras y lentes más “profesionales” y avanzados que ellos mismos. Eso todos sabemos que no significa que hagan un mejor trabajo, pero… a veces sucede.
En mis seminarios he visto mucha gente que son aficionados con la firme intención de vivir de esto, pero no por dinero, sino porque aman este trabajo y yo he tratado en los días intensos que pasan a mi lado el transmitirles lo mágico y sencillo que puede llegar a ser. Comparto mi filosofía, mi pasión, y veo en la gente esa ilusión; es algo real. Alentémoslo, no lo trunquemos, por favor. Hay trabajo para todos y ahora necesitamos estar unidos, dejar clara nuestra posición.





