Quiero tratar varios temas e hilarlos, pues tienen una trama que se entreteje y que debe ser analizada a fondo. Uno de ellos es la posición de algunas asociaciones, junto con el gobierno, de perseguir ahora a los fotógrafos de bodas que no están dados de alta como profesionales. Algo delicado.

Entramos en una época en que la tecnología se democratiza, permitiendo a cualquiera comprar una cámara que un profesional no habría soñado cinco años atrás. Todos tenemos amigos, primos, hermanas, vecinas que se han comprado una cámara réflex con la que se puede trabajar muy bien. Algunas de estas personas han desarrollado su creatividad y han aprendido a controlar su equipo, de forma autodidacta innata y/o aprendiendo por internet, donde es fácil hallar instrucción.

¿Qué separa al Amateur del profesional? En realidad Amateur significa “amante” y sé que muchos Amateur aman más la fotografía que muchos profesionales. Ser entonces “profesional” no debería ser sólo ganar dinero de hacer fotos, sino antes que nada “amar tu trabajo”. Dicho esto debemos reconocer que muchos fotógrafos de boda sólo hacen esto por dinero y eso conlleva que la calidad de sus trabajos deja mucho que desear en la mayoría de los casos.

El profesional del que hablamos no se va a gastar un duro en renovar su equipo, porque desea ser productivo, no realizar un trabajo de calidad superior. Esto provoca que algunos “profesionales” se sorprenda y sientan insultados porque algunos invitados portan cámaras y lentes más “profesionales” y avanzados que ellos mismos. Eso todos sabemos que no significa que hagan un mejor trabajo, pero… a veces sucede.

Muchas parejas no están dispuestas a pagar a un “profesional” un dinero siendo conscientes que su primo o amiga les puede ofrecer la misma calidad. Es más, las fotos no sólo les saldrán gratis, sino que no serán las típicas de pose, porque esa persona está vinculada a la pareja y logrará más naturalidad. Esto es una realidad innegable y es también muy razonable.

Ahora yo esgrimo que es el turno de que los “profesionales” de verdad demuestren que tienen algo que no poseen el 99% de las primas y amigos fotógrafos amateur. Se trata del arte, de la capacidad de crear verdaderas imágenes artísticas. Con mayor o menor técnica, pero imágenes que hablen por sí solas. Debemos mostrar que darnos esa responsabilidad es algo que sabemos llevar y que merece la pena pagar porque nuestras imágenes no las puede lograr ningún amateur.

Ser fotógrafo de boda es muy complicado. Cualquier amateur que lo haya intentado lo sabe; y también lo sabemos los que comenzamos hace apenas unos años de amateur pero decidimos profundizar. Ser fotógrafo es algo más que llevar una cámara; ser profesional es mucho más que ganar dinero de tus fotos.

En mis seminarios he visto mucha gente que son aficionados con la firme intención de vivir de esto, pero no por dinero, sino porque aman este trabajo y yo he tratado en los días intensos que pasan a mi lado el transmitirles lo mágico y sencillo que puede llegar a ser. Comparto mi filosofía, mi pasión, y veo en la gente esa ilusión; es algo real. Alentémoslo, no lo trunquemos, por favor. Hay trabajo para todos y ahora necesitamos estar unidos, dejar clara nuestra posición.

Es fácil que nos ataquen diciendo que no hay diferencia entre las fotos de un profesional y las de un aficionado, que muchas veces incluso son mejores las de los amateur. Es cierto, es algo que no puedo discutir. Entonces antes de que esto suceda, antes de que seamos denigrados con razón, enarbolemos nuestro estandarte de pasión y arte, nuestra insignia de amor por nuestro trabajo, un trabajo realmente diferente, logrado, depurado, sensible y emocionante.

Somos los culpables de esta situación y por lo tanto sólo nosotros podemos cambiar las cosas. No debemos esperar. Yo mismo me comprometo a superarme cada día, a que mis fotos de ahora no tengan nada que ver con las que haga el año próximo. Así será, y lo sé con certeza… ¿saben por qué? Porque amo mi trabajo. Ánimo compañeros, demostremos de lo que somos capaces.

Fran Russo

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5 Responses to “La delgada línea roja; profesionales vs amateur”

  1. josep alfaro dice:

    Fran, no puedo estar más de acuerdo contigo…
    He oido demasiadas veces de boca de algunos fotógrafos que algunos invitados les hacen competencia… yo siempre pienso, que si te hacen competencia los invitados, aunque tengan una cámara mejor que la tuya, entonces tienes un problema. Y debes cambiar tus forma de trabajar,
    Nos diferenciamos exactamente como tú dices, en que nuestras fotos son sentimiento, emociones + técnica y calidad y en que evolucionamos constantemente para que ninguna boda sea igual a otra!

    me ha gustado mucho tu reflexión… tienes toda la razón.

    un saludo,

    josep alfaro.

  2. Anton Biosca dice:

    Buenos dias Fran, respeto tu escrito, pero creo que se estan confundiendo temas. Desde luego que hay muchos aficionados con muy alto nivel, y que perfectamente pueden realizar el reportaje del primo, la prima o el amigo, solo faltaria. Pero la problemática del sector va mas allá, cuando estos aficionados respetables, gracias a que los fabricantes cada vez hacen cámaras mas asequibles con buena calidad ven un ingreso extra y trabajan para grandes empresas (en Barcelona hay muchas) o cuelgan sus anuncios en internet para ofrecer sus servicios. Si los profesionales no pagáramos nuestros impuestos podríamos también así dar precios mas asequibles, pues nadie da duros a cuatro pesetas.
    Tristemente no ha habido nunca ninguna regulación en este sector (me pueden gustar mucho las leyes y no por eso me da derecho a ejercer de abogado) y encuentro correcto la iniciativa que se está tomando.
    Creo que los fotógrafos profesionales (ya esten en unionwep o no)tenemos que mirar mas allá del mero hecho de que tengamos trabajo e intentemos dignificar el sector.
    Saludos

    Anton

  3. Pablo Costa dice:

    Interesantes opiniones !!

    Comparto en parte lo que dices compañero Fran, aunque añadiria que hacer mejores fotos es ya una realidad de mercado y social ya que la posibilidad de poder ver la foto al instante y rectificarla hace aprender mucho mas rapido, ademas que la nueva cultura visual de los medios marcan modas de lenguaje moderno y arriesgado, todo esto convierte al aficionado medio en un joven con muchos disparos, buen dominio de la tecnica, y preocupado por hacer buenas fotos y compartirlas en las diferentes plataformas de la red, para ver un clarisimo ejemplo solo hay que ver un poco lo que hay en Flirck, yo me quedo impresionado de lo que hacen chavales con 15 años y una Lomo o una Canon 20D y algo de retoque. La tecnologia llego hace ya varios años y aviso que el avance era rapido y despiadado, pero mucho no quisieron escuchar y siguen sin entender las consecuencias de lo que esto significa, todo el tiempo que se pierda intentando poner la zancadilla al “intruso” sera ganado por el propio avance del sector, tal y como dice mi apreciado amigo Anton, el enemigo potencial es la propia cultura oportunista de nuestra profesión creando empresas exclusivistas donde no respetan los derechos de los trabajadores y juegan sucio cotando los lugares de trabajo, por mi parte y como propietario de la mia Artboda puedo enseñar orgullosamente TODOS y cada uno de los contratos y su correspondiente nomina, factura de la coperativa o copia de autonomos de los ultimos cinco años de existencia, de echo en las normas de trabajo de la empresa dice muy claro: Nadie saldra a realizar tarea alguna sin estar dado de alta en la Seguridad Social, bien sea por medio de la empresa, FreeCompany, Sapic o autonomos y se exige rigurosamente los recivos del pago de autonomos de cada mes, estas normas afectan incluso a una jornada de prueva o un trabajo de tres horas, es indeferente, estos datos son contrastables, demostrablaes y cualquiera que trabaje con nosotros puede dar fe de los rigurosos que somos en esta materia, no quiero decir que somos un ejemplo pero claro escojer el camino “Legal” quiere decir que competimos con empresas que disponen de muchisimos miles de euros extras ahorrados por no pagar los seguros, creo que por ahi tambien se pronuncia Anton. No pienso hacer de policia ni chivato, vigilando quien paga ni quien no y es ridiculo pensar que van a poner inspectores en las iglesias para controlar eso, yo propongo trasladar los inspectores a los restaurantes y asi vamos a estar todos “legales” , es una estupidez luchar por este caso en Cataluña o Madrid por que el asunto de las exclusivas de los restaurantes ya te ha dejado fuera del pastel antes de que llegues a la iglesia y tambien las bodas y ceremonias civiles cada vez son más numerosas, asi que imaginate amigo Anton que pasaría si en uno de los restaurantes que tu y yo conocemos y donde no entramos por que no pagamos, llega un inspector de la seguridad social !!!!!! No queda ni los muñecos del pastel !

    Un abrazo a todos

  4. Fran Russo dice:

    Obviamente no estoy haciendo proselitismo de la piratería y no debe entendérseme mal. Lo que digo es que hay que ponerse las pilas y demostrar lo que somos capaces de hacer. Entonces no habrá competencia de ningún tipo. Reitero que bodas hay y a quien le falten es porque no hace un trabajo digno o porque no sabe publicitarse para que conozcan ese trabajo. Esta frase tan categórica es real y la he comprobado muchas veces ayudando a fotógrafos que yo sabía valían.

    Yo pago mis impuestos, pago todo lo que debo pagar para ser profesional legal, y eso es una parte importante de mis honorarios. Pero no me importa porque sé hago las cosas bien y la gente me contrata por ello. El que va de pirata debería legalizar su situación y comprobaría como crecerían sus solicitudes y estaría tranquilo para publicitarse más. Es un consejo que he comprobado real, no es gratuito. Quien lo quiera aplicar verá sus beneficios.

    Y quien no quiere innovar, ni mejorar, ni cambiar seguirá quejándose de que no tiene trabajo. La situación es complicada, pero el cliente no es tonto, al menos el cliente que nos interesa, el que mueve dinero, el que valora un trabajo diferente y bien hecho. En todos mis seminarios he reiterado que el negocio no está en las bodas en masa, en las baratas (y esas son las que hacen los piratas). El negocio está en quienes de verdad buscan un profesional, un artista que refleje sus emociones, su día. Esas parejas no son tontas, saben lo que quieren y lo pagan. Un saludo a todos!! Gracias por los comentarios Pablo, Antón y Josep!! Cuidaos mucho!!

  5. Hola a todos. Estoy muy de acuerdo con la esencia que extraigo del texto de Fran: si los aficionados comen terreno al profesional, es que éste tiene que espabilar. Nunca hay que dormirse ni recrearse en los logros propios. El profesional que es capaz de evolucionar contínuamente y ofrece ese “algo” que no se encuentra ni en las fotos de un buen amateur no tiene de qué preocuparse. El buen cliente sabrá apreciar la diferencia, te buscará , te apreciará y te lo agradecerá, y eso es lo interesante y fascinante de este trabajo. El dinero es básico, muy importante. Pero la fotografía de verdad lo es mucho más.
    Un abrazo,
    Ramón.

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